Inspirado en las regatas de lanchas motoras, el Royal Oak Offshore fue concebido como un reloj que marcaría la tendencia de la década de 1990, dirigido a una generación más joven y aventurera. El impacto que generó en su lanzamiento estuvo a la altura de su extravagancia. Mientras que el universo relojero en un principio se mostraba indignado, los jóvenes entusiastas rápidamente lo hicieron suyo. Pese a sus inicios complicados, el modelo Offshore alcanzó un inmenso éxito y popularidad en el nuevo milenio.
Raphaël Balestra
Director de Patrimonio y Archivos de Audemars Piguet