Los calendarios perpetuos siempre han despertado admiración por su complejidad, pero tradicionalmente exigen conocimientos relojeros avanzados e instrumentos especializados para su ajuste.
Tras los avances ergonómicos introducidos este año en el Royal Oak Calendario Perpetuo de 41 mm, que permite efectuar las correcciones mediante su corona «todo en uno», el cofre de ajuste ofrece una solución adicional al automatizar una tarea tradicionalmente técnica.
Este dispositivo autónomo, fruto de la fusión de la excelencia relojera con la tecnología de vanguardia y la inteligencia artificial, simplifica una de las complicaciones relojeras más intrincadas.