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La alta relojería, arraigada en técnicas ancestrales y gestos meticulosos que aún hoy se ejecutan mayoritariamente a mano, requiere tiempo y paciencia. Decodificamos los cientos de horas de trabajo que hacen falta para crear un reloj Audemars Piguet.

Fiel al espíritu de vanguardia de sus fundadores, Audemars Piguet promueve una producción limitada y una red de distribución muy selecta, con la finalidad de brindar a sus clientes unos relojes capaces de satisfacer los requisitos más exigentes en cuanto a respeto de la tradición, materiales exclusivos y maestría relojería. Ya en 1875, en un momento en que la expansión industrial dio origen a la producción en serie, Jules Louis Audemars y Edward Auguste Piguet prefirieron dedicarse a la elaboración artesanal de mecanismos complicados y establecieron las especialidades de mecanismos de sonería, cronógrafos e indicaciones astronómicas.

Elaboradas por encargo, las piezas eran únicas y se producían en cantidades sumamente pequeñas. Como parte de la red de artesanía familiar forjada en la región, conocida como établissage, los fundadores de Audemars Piguet colaboraban con los mejores fabricantes de esferas, cajas y brazaletes de la industria local. Decorado y ensamblado a mano, cada uno de los relojes era el resultado de una combinación de talento y experiencia que reunían tradición e innovación.

Con frecuencia, los números son más contundentes que las palabras. Los diseñadores e ingenieros de la Manufactura han tardado dos años en desarrollar la nueva caja del Royal Oak. Dos años de etapas sucesivas desde la idea primigenia hasta el boceto en papel, desde los diseños asistidos por ordenador hasta el producto acabado pasando por los prototipos de cera. En todo momento, se ha pretendido optimizar la ergonomía del reloj para hacerlo más agradable al uso. En este sentido, se ha rediseñado la caja con unos cantos más amplios en la parte superior e inferior de la misma. 

En los nuevos modelos del 50 aniversario, aparte de los modelos «Jumbo», esta sutil evolución pone de relieve los contrastes y juegos de luz creados por la alternancia de acabados pulidos y satinados realizados a mano emblemática de la colección Royal Oak.

Evolución de diseño

En la esfera destacan asimismo varios detalles optimizados. Las agujas y los índices se han armonizado en relación con los distintos diámetros. La nueva firma Audemars Piguet de oro pulido aplicada y grabada figura a las 12 horas. Este minúsculo logotipo exige una ejecución tan lenta y meticulosa como compleja. Hecho de finas capas de oro de 24 quilates, este logotipo se obtiene mediante crecimiento galvánico, un proceso similar a la impresión 3D. Acto seguido, las letras que componen la firma Audemars Piguet se enlazan con hilos de oro del grosor de un cabello y se colocan a mano en la esfera con unas patas minúsculas, casi imperceptibles a simple vista.

Un boceto acabado del departamento de diseño de Audemars Piguet es el punto de partida de un complejo proceso con la participación de un centenar de personas de múltiples disciplinas, como directores de proyectos, constructores, delineantes, desarrolladores de prototipos, coordinadores de desarrollo. En toda nueva referencia, intervienen varios equipos que trabajan codo con codo para hacer avanzar el proyecto. Solo el brazalete del nuevo Royal Oak Automático de 37 mm de acero inoxidable ha congregado a muchas y muy distintas especializaciones manuales, desde el diseño de sus cuatro primeros eslabones de peculiar diseño hasta su montaje, pasando por las operaciones de achaflanado y pulido de eslabones y pernos.

Único logotipo de oro de crecimiento galvánico

El calibre 7121 ha tenido la ventaja de partir del conocimiento combinado de nuestros ingenieros y relojeros. La colaboración entre departamentos ha dado como fruto un movimiento extraplano poderoso y robusto que encaja a la perfección con la esbelta arquitectura de la caja del Royal Oak «Jumbo» y abre camino a una nueva generación de movimientos desarrollados internamente por AP.

Lucas Raggi

Director de Investigación y Desarrollo

En Audemars Piguet, estética y técnica son inseparables. El diseño de vanguardia se une a la maestría técnica para insuflar vida al corazón del reloj. Para entender cuánto tiempo se necesita para adaptar el calibre 4401, basta con mirar a través del fondo de zafiro del Royal Oak Cronógrafo de 41 mm y ver los centenares de sus minúsculos componentes, con extraordinarias decoraciones realizadas una a una a mano. El calibre está equipado con un cronógrafo integrado que incorpora la función flyback, un mecanismo de cambio instantáneo de fecha, un sistema de embrague vertical y una rueda de columnas integrada. Este movimiento ha tardado cientos de horas de trabajo antes de poder ver la luz del día...

Los cinco años consagrados al desarrollo del calibre 7121 han comprendido varias fases de diseño, validación, calificación y homologación. Estas han dado como resultado la construcción de un movimiento más robusto y eficiente que adopta la arquitectura de los modelos Royal Oak «Jumbo» Extraplano sin por ello repercutir en la estética ni la delgadez de la caja. Entre las innovaciones de este calibre destacan un mayor barrilete (para más precisión), una masa oscilante del 50 aniversario montada sobre cojinetes de bolas (para una carga bidireccional sencilla), un volante con bloques de inercia integrados en su grosor (para una menor fricción) y un mecanismo extraplano de ajuste de la fecha con bajo consumo de energía patentado.

Ensamblaje de la masa oscilante del Royal Oak 15551ST

Tras la etapa de desarrollo de seis meses de duración, se inició el proceso de producción en diez pasos de la nueva masa oscilante la colección Royal Oak del 50 aniversario.

La masa oscilante «50 aniversario» específica del Royal Oak desarrollada para la ocasión ha exigido cuatro meses de diseño (del primer trazo de lápiz hasta el dibujo técnico completo) y seis meses de desarrollo antes de acometer la producción final. Esta masa especial, integrada en todos los nuevos modelos de aniversario, presenta un tono a juego con la caja y una alternancia de acabados pulidos y satinados. Sus proporciones imponentes y líneas elegantes se realzan gracias al logotipo «50 aniversario» y la firma Audemars Piguet grabada.

Masa oscilante del 50 aniversario del Royal Oak

Primero, el color. Un intenso y fascinante verde caqui que parece adquirir movimiento con el reflejo de la luz. Este color exclusivo de Audemars Piguet reviste la esfera «Grande Tapisserie» del nuevo Royal Oak Cronógrafo Automático de 41 mm de oro rosa, así como los relojes automáticos de 37 mm y 41 mm. Los artesanos de la Manufactura han necesitado ocho meses de pruebas e investigación para dar exactamente con el verde deseado, evocador de los relucientes matices de los bosques de abetos de Le Brassus. Los contadores verde caqui a juego se resaltan con los índices y las agujas de oro rosa.

Al estilo del Royal Oak de 1972, algunas referencias de la edición de aniversario evocan el color «Bleu Nuit, Nuage 50» emblemático de la primera esfera. Inicialmente, este azul se conseguía por inmersión de baño galvánico, un proceso que entrañaba algunos riesgos en cuanto al resultado cromático. Se tardó todo un año en reproducir el matiz original, un azul brillante que ahora se obtiene mediante un proceso de PVD (Physical Vapor Deposition) que asegura un tono homogéneo de todas las esferas y una excelente durabilidad.