EN BUSCA DEL CICLO PERPETUO

El reloj de pulsera con calendario perpetuo de Audemars Piguet

Audemars Piguet ha creado relojes con calendario excepcionales de manera ininterrumpida desde su fundación, en 1875. Los instrumentos de medición del tiempo pueden ser considerados como una prolongación y una expresión de la astronomía, por eso el mecanismo del calendario es la complicación que encarna el vínculo ancestral entre la observación astronómica y la evolución de los calendarios y los relojes. La Vallée de Joux es, además, un lugar ideal para la observación de paisajes, terrestres y celestes, y sus relojeros siempre se han inspirado en su entorno natural.

Los relojes de pulsera con calendario de Audemars Piguet son piezas excepcionales y desde siempre han sido codiciadas por los más entusiastas coleccionistas, no solo por su rareza, sino también por sus cualidades estéticas excepcionales. La Manufactura de Le Brassus ha producido relojes de pulsera con calendario perpetuo desde sus orígenes, datados en 1875. La venta de los primeros relojes de pulsera Audemars Piguet con calendario completo y fases de la luna empezó en 1924 y, de acuerdo con los archivos de la Manufactura, el primer reloj de pulsera con calendario perpetuo se produjo y se entregó en 1950.

Las recientes investigaciones revelan que Audemars Piguet produjo por lo menos tres variantes de relojes de pulsera con calendario perpetuo a principios de la década de 1950; estos tres modelos, no obstante, no incorporaban la indicación de los años bisiestos. Esta producción empezó justo antes de la instauración de los números de referencia, de modo que a este nuevo reloj de pulsera con calendario se le adjudicó la referencia 5516.

Durante la primera mitad del siglo XX, muy pocas compañías eran capaces de fabricar relojes de pulsera con calendarios perpetuos. Muchas producían relojes de pulsera con calendarios completos y fases de la luna, entre ellas Audemars Piguet, pero el calendario perpetuo desanimaba a muchas manufacturas debido a que la miniaturización de las altas complicaciones constituye uno de los retos más importantes de la relojería tradicional. Se considera que el primer reloj de pulsera con calendario perpetuo fue producido por Patek Philippe en 1925. Más adelante, en 1941, la marca ginebrina presentó el primer reloj de pulsera con calendario perpetuo producido en serie. Estos modelos, aunque importantes y muy codiciados, no incluyen la indicación de los años bisiestos característica de los relojes de bolsillo, de los cuales tomaron su inspiración. La indicación de los años bisiestos es una función fundamental en un reloj con calendario perpetuo, ya que sitúa al mecanismo, con claridad y precisión, en los vastos ciclos astronómicos.

En 1955, Audemars Piguet empezó la producción de su primera serie de relojes de pulsera con calendario perpetuo dotado de esta indicación esencial. Esta evolución de la referencia 5516, extremadamente insólita, de la que se produjeron únicamente 9 ejemplares, es célebre por los minuciosos acabados de su caja de 36,5 mm y por los hermosos detalles de su emblemática esfera bicolor. Para añadir mayor exclusividad y atractivo a este modelo revolucionario, las esferas presentan pequeñas variaciones entre una serie y otra, lo que hace que cada pieza sea única.

La creación de la primera serie de la referencia 5516 con indicación de los años bisiestos empezó en 1955 y se produjo en tres versiones. Estas se pueden identificar por la indicación de las fases de la luna por ventanilla a la altura de las 12 horas y por la esfera subsidiaria de 48 meses con indicación de los años bisiestos a la altura de las 6 horas. Los meses están divididos en cuatro cuadrantes correspondientes a los cuatro años del ciclo y claramente indicados por las menciones: 1st YEAR, 2nd YEAR, 3rd YEAR y 4th YEAR. Para favorecer la legibilidad del reloj, los 12 meses del año están indicados una segunda vez con mayor claridad en la esfera subsidiaria situada a las 3 horas con sus tres primeras letras. La producción de estos tres relojes se inició en 1955 y se entregaron en 1959.

Las seis piezas de excepción de esta variante fueron fabricadas en 1957 y vendidas entre 1963 y 1969. La colección del departamento de Patrimonio de Audemars Piguet conserva tres ejemplares, uno de los cuales lleva en la esfera la firma del distribuidor Tiffany & Co.

El modelo 5516 es una referencia mítica. Además de ser el primer reloj de pulsera con calendario perpetuo e indicación de los años bisiestos producido en serie, es un buen ejemplo de la supervivencia del sistema denominado établissage. Este modo de producción, implantado en la Vallée de Joux en el siglo XVIII, se basa en la colaboración de algunos pequeños talleres independientes altamente especializados. El établisseur, como auténtico director de orquesta, coordina la labor de los artesanos y se encarga del ensamblado, la regulación, la puesta en caja y la comercialización de los relojes.

Los muelles, las áncoras, los rubíes, los tornillos y los distintos tipos de fornituras de los 12 ejemplares del 5516 se fabricaron en múltiples microestructuras de la Vallée de Joux. El boceto (puente y platina) fue realizado por la empresa Valjoux y la cadratura del calendario por el artesano independiente Alfred Aubert. Los relojeros de Audemars Piguet coordinaron estas operaciones, decoraron, ajustaron y ensamblaron los componentes del movimiento. Seguidamente, lo pusieron en caja y lo terminaron, antes de proceder a su comercialización mediante su red de detallistas o mediante asociaciones con otras prestigiosas casas.

La referencia 5516 es un ejemplo excepcional del equilibrio entre innovación y tradición, tan arraigado en la historia Audemars Piguet. Se adelantó a su tiempo, no solo por ser el primer reloj de pulsera con calendario perpetuo dotado de indicación de años bisiestos en la esfera, sino también por su diámetro de 36,5 mm, generoso para la época. Al mismo tiempo recogió profundamente la tradición, ya que se produjo por el sistema de établissage, nacido en la Vallée de Joux en el siglo XVIII y honrado por Jules Louis Audemars y Edward Auguste Piguet desde los orígenes de Audemars Piguet, allá por 1875.