Audemars Piguet http://www.audemarspiguet.com/es/lo-ultimo Fri, 04 Apr 2014 15:04:00 +0000 en <![CDATA[dan-holdsworth-a-volume-of-light]]> http://www.audemarspiguet.com/es/lo-ultimo/2014/04/04/dan-holdsworth-a-volume-of-light Audemars Piguet se complace en presentar el quinto vídeo de la serie de conversaciones íntimas, esta vez para hablar con el fotógrafo británico Dan Holdsworth.

Dan Holdswoth

Una pasión por lugares remotos y una obsesión: el tiempo. Estos dos elementos definen, más que cualquier otro adjetivo, el trabajo de Dan Holdsworth. De hecho, elegir un lugar como el Valle de Joux, cuna de la relojería y de Audemars Piguet para su nueva serie de fotografías, no podría haber sido mejor. "Existe un aspecto interesante en cuanto a la naturaleza de este paisaje que, en cierto modo, ha exportado el tiempo alrededor del mundo. Para mí, la poderosa combinación entre el elemento de tecnología y el paisaje primario es cautivadora y perfecta para fotografiar”, declara Dan.

También conocido como la pequeña Siberia por su clima extremo, el Valle de Joux permitió a Dan adentrarse con toda libertad en la interacción entre el tiempo y la luz, así como explorar un sentido diferente del tiempo, que puede diferir de nuestra percepción y nuestro entendimiento. Trabajando con tres largas exposiciones de 3 horas, tanto de día como de noche, el trabajo de Dan retrata el Valle de Joux en todo su esplendor y encarna a la perfección la filosofía de Audemars Piguet: “Para romper las reglas, primero hay que dominarlas”. 

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Audemars Piguet se complace en presentar el quinto vídeo de la serie de conversaciones íntimas, esta vez para hablar con el fotógrafo británico Dan Holdsworth.

Dan Holdswoth

Una pasión por lugares remotos y una obsesión: el tiempo. Estos dos elementos definen, más que cualquier otro adjetivo, el trabajo de Dan Holdsworth. De hecho, elegir un lugar como el Valle de Joux, cuna de la relojería y de Audemars Piguet para su nueva serie de fotografías, no podría haber sido mejor. "Existe un aspecto interesante en cuanto a la naturaleza de este paisaje que, en cierto modo, ha exportado el tiempo alrededor del mundo. Para mí, la poderosa combinación entre el elemento de tecnología y el paisaje primario es cautivadora y perfecta para fotografiar”, declara Dan.

También conocido como la pequeña Siberia por su clima extremo, el Valle de Joux permitió a Dan adentrarse con toda libertad en la interacción entre el tiempo y la luz, así como explorar un sentido diferente del tiempo, que puede diferir de nuestra percepción y nuestro entendimiento. Trabajando con tres largas exposiciones de 3 horas, tanto de día como de noche, el trabajo de Dan retrata el Valle de Joux en todo su esplendor y encarna a la perfección la filosofía de Audemars Piguet: “Para romper las reglas, primero hay que dominarlas”. 

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Fri, 04 Apr 2014 15:04:00 +0000
<![CDATA[lebron-james-habla-sobre-como-hizo-que-su-equipo-de-instituto-llegara-al-campeonato-nacional-en-2003]]> http://www.audemarspiguet.com/es/lo-ultimo/2013/10/16/lebron-james-habla-sobre-como-hizo-que-su-equipo-de-instituto-llegara-al-campeonato-nacional-en-2003 Audemars Piguet se complace en presentar el último vídeo de la serie de conversaciones íntimas con sus embajadores, en los que comparten momentos clave de sus trayectorias profesionales.

Lebron James

Después del legendario piloto Michael Schumacher, el mejor futbolista del mundo Lionel Messi y la leyenda del cricket Sachin Tendulkar, este vídeo está protagonizado por el jugador estadounidense de baloncesto LeBron James, campeón de la NBA y Jugador Más Valioso del mundo por 2º año consecutivo.

Cuando su equipo de baloncesto del instituto de Akron, Ohio, se enfrentaba a su última oportunidad de entrar en el Campeonato Nacional durante la última temporada que jugó con sus compañeros, la única presión que sentía LeBron James era la que se ponía a sí mismo: ganar y no defraudar a su equipo. Convertirse en el mejor equipo de Estados Unidos fue el objetivo del equipo desde 5º, y todos los esfuerzos y entrenamientos estaban dirigidos a conseguirlo. Valió la pena.

Diez años después, LeBron reflexiona sobre este momento de su vida: establecer metas para el equipo y para sí mismo, jugar y ganar, no solo gracias al talento sino también al intenso entrenamiento y a una voluntad de hierro es lo que lo ha convertido en el hombre y el campeón que es hoy, encarnando a la perfección la filosofía de Audemars Piguet: “para romper las reglas, primero hay que dominarlas”

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Audemars Piguet se complace en presentar el último vídeo de la serie de conversaciones íntimas con sus embajadores, en los que comparten momentos clave de sus trayectorias profesionales.

Lebron James

Después del legendario piloto Michael Schumacher, el mejor futbolista del mundo Lionel Messi y la leyenda del cricket Sachin Tendulkar, este vídeo está protagonizado por el jugador estadounidense de baloncesto LeBron James, campeón de la NBA y Jugador Más Valioso del mundo por 2º año consecutivo.

Cuando su equipo de baloncesto del instituto de Akron, Ohio, se enfrentaba a su última oportunidad de entrar en el Campeonato Nacional durante la última temporada que jugó con sus compañeros, la única presión que sentía LeBron James era la que se ponía a sí mismo: ganar y no defraudar a su equipo. Convertirse en el mejor equipo de Estados Unidos fue el objetivo del equipo desde 5º, y todos los esfuerzos y entrenamientos estaban dirigidos a conseguirlo. Valió la pena.

Diez años después, LeBron reflexiona sobre este momento de su vida: establecer metas para el equipo y para sí mismo, jugar y ganar, no solo gracias al talento sino también al intenso entrenamiento y a una voluntad de hierro es lo que lo ha convertido en el hombre y el campeón que es hoy, encarnando a la perfección la filosofía de Audemars Piguet: “para romper las reglas, primero hay que dominarlas”

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Wed, 16 Oct 2013 06:50:00 +0000
<![CDATA[Fuerza y elegancia, incluso bajo presión]]> http://www.audemarspiguet.com/es/lo-ultimo/2013/09/27/fuerza-y-elegancia-incluso-bajo-presion La carrera de Lebron James comienza en Akron, Ohio, donde ya a una temprana edad demostraba el talento que le llevaría a la élite del mundo del baloncesto profesional. Su rendimiento en la cancha ha sido excepcional.

Lebron James

Al acabar la educación secundaria, los Cleveland Cavaliers le seleccionaron en el draft de 2003, y desde el principio empezó pisando fuerte con 25 puntos y estableciendo así un nuevo récord (mayor número de puntos anotados por un jugador profesional en su primer partido). Con los Cavaliers fue nombrado dos veces MVP del All-Star Game y rápidamente destacó gracias a su increíble combinación de potencia física y remarcable agilidad. Asimismo, cabe resaltar las tres medallas olímpicas, un bronce en 2004 y sendos oros en 2008 y 2012, que cuenta en su palmarés. Su comentado cambio al equipo de baloncesto de Miami en 2010 provocó que fuera objeto de intensas críticas y una gran presión por parte de los aficionados.

Sin embargo, al final la experiencia resultó ser transformadora para LeBron, ya que reforzó el espíritu de trabajo en equipo y el positivismo dentro la cancha, que siempre había sido clave en su habilidad para rendir al máximo. Los resultados hablan por sí solos. En 2012, conduje al equipo de Miami a ganar su segundo campeonato de la NBA (el primero para el jugador). Fue un año espectacular, no sólo porque ganó su primer campeonato de NBA, sino que, además, fue elegido MVP (jugador más valioso) de las finales de la NBA y ayudó al equipo olímpico de baloncesto, el "Dream Team", a lograr su medalla de oro- la segunda vez en la historia del baloncesto que un jugador era a la vez campeón de la NBA, MVP y medallista de oro en los Juegos Olímpicos.

La caja en oro rosa de 18 quilates del cronógrafo Royal Oak Offshore Lebron James proporciona una imagen de lujo refinado, al tiempo que pone de relieve su poderosa geometría. El casi sedoso brillo del bisel de titanio resalta el conjunto. La rica combinación del oro rosa y el metal gris se ve potenciada por la esfera gris «Méga Tapisserie», con números arábigos aplicados de oro rosa y manecillas también en oro rosa. Los diamantes engarzados en el pulsador superior, con los dos pulsadores y la corona realizados en cerámica negra, aportan un toque de lujo elegante.

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La carrera de Lebron James comienza en Akron, Ohio, donde ya a una temprana edad demostraba el talento que le llevaría a la élite del mundo del baloncesto profesional. Su rendimiento en la cancha ha sido excepcional.

Lebron James

Al acabar la educación secundaria, los Cleveland Cavaliers le seleccionaron en el draft de 2003, y desde el principio empezó pisando fuerte con 25 puntos y estableciendo así un nuevo récord (mayor número de puntos anotados por un jugador profesional en su primer partido). Con los Cavaliers fue nombrado dos veces MVP del All-Star Game y rápidamente destacó gracias a su increíble combinación de potencia física y remarcable agilidad. Asimismo, cabe resaltar las tres medallas olímpicas, un bronce en 2004 y sendos oros en 2008 y 2012, que cuenta en su palmarés. Su comentado cambio al equipo de baloncesto de Miami en 2010 provocó que fuera objeto de intensas críticas y una gran presión por parte de los aficionados.

Sin embargo, al final la experiencia resultó ser transformadora para LeBron, ya que reforzó el espíritu de trabajo en equipo y el positivismo dentro la cancha, que siempre había sido clave en su habilidad para rendir al máximo. Los resultados hablan por sí solos. En 2012, conduje al equipo de Miami a ganar su segundo campeonato de la NBA (el primero para el jugador). Fue un año espectacular, no sólo porque ganó su primer campeonato de NBA, sino que, además, fue elegido MVP (jugador más valioso) de las finales de la NBA y ayudó al equipo olímpico de baloncesto, el "Dream Team", a lograr su medalla de oro- la segunda vez en la historia del baloncesto que un jugador era a la vez campeón de la NBA, MVP y medallista de oro en los Juegos Olímpicos.

La caja en oro rosa de 18 quilates del cronógrafo Royal Oak Offshore Lebron James proporciona una imagen de lujo refinado, al tiempo que pone de relieve su poderosa geometría. El casi sedoso brillo del bisel de titanio resalta el conjunto. La rica combinación del oro rosa y el metal gris se ve potenciada por la esfera gris «Méga Tapisserie», con números arábigos aplicados de oro rosa y manecillas también en oro rosa. Los diamantes engarzados en el pulsador superior, con los dos pulsadores y la corona realizados en cerámica negra, aportan un toque de lujo elegante.

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Fri, 27 Sep 2013 09:52:00 +0000
<![CDATA[Ladies First – since 1883]]> http://www.audemarspiguet.com/es/lo-ultimo/2013/08/29/ladies-first-desde-1883 La fabricación de relojes dedicados a las mujeres se remonta a la creación de Audemars Piguet en 1875. El primer movimiento destinado exclusivamente a las mujeres producido en Le Brassus se remonta al año 1883.

Ladies First

La medición del tiempo y la miniaturización no solo inspiraron a los relojeros de Audemars Piguet, sino que se extendieron rápidamente por toda la industria y centraron la creatividad y las habilidades, hasta el extremo de convertirse en una obsesión. La explicación era sencilla: "cuanto mayor fuera el reto, mejor". Esta filosofía sigue guiando a día de hoy a los verdaderos artesanos expertos.

A principios del siglo XX, crear movimientos precisos ya no suponía un desafío. Disponer sus componentes en el mínimo espacio posible, conseguir que midiesen el tiempo de manera adecuada y añadir complicaciones de todos los estilos se convirtió entonces en el camino a seguir.

En un momento en que los relojes se llevaban en el bolsillo del chaleco, los relojeros consiguieron esconder sus maravillas en el interior de piezas de joyería destinadas a las mujeres. Broches, colgantes, relojes para bolso y otros tesoros exclusivos han sobrevivido al paso del tiempo y hoy en día siguen formando parte del fondo patrimonial de Audemars Piguet.

Producir varias unidades del mismo modelo y dividirlas en colecciones aún no estaba de moda, así que la mayoría de estos relojes pioneros fueron diseñados como piezas únicas.

En 1927, Audemars Piguet presentó lo que, por aquel entonces, era el calibre más pequeño del mundo, diseñado y utilizado en relojes baguette. Como la competición por realizar el calibre más pequeño seguía en su apogeo, pasó poco tiempo hasta que un competidor batió el récord en 1929. Pero Audemars Piguet entendió que la carrera por la miniaturización no tenía sentido. De hecho, cuanto más pequeño es el calibre, más incómodo resulta de leer para el portador, hasta el extremo de que la legibilidad llegó a verse seriamente comprometida. A partir de ese momento, las habilidades y el conocimiento se canalizaron en direcciones más fructíferas.

Las mujeres habían sido una prioridad desde la creación de la empresa y lo siguen siendo hoy en día. En un mundo en el que los sexos se mezclan cada vez más y en el que los hombres parecen llevarse toda la atención, Audemars Piguet se dirige directamente a las mujeres: toda regla tiene sus excepciones.

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La fabricación de relojes dedicados a las mujeres se remonta a la creación de Audemars Piguet en 1875. El primer movimiento destinado exclusivamente a las mujeres producido en Le Brassus se remonta al año 1883.

Ladies First

La medición del tiempo y la miniaturización no solo inspiraron a los relojeros de Audemars Piguet, sino que se extendieron rápidamente por toda la industria y centraron la creatividad y las habilidades, hasta el extremo de convertirse en una obsesión. La explicación era sencilla: "cuanto mayor fuera el reto, mejor". Esta filosofía sigue guiando a día de hoy a los verdaderos artesanos expertos.

A principios del siglo XX, crear movimientos precisos ya no suponía un desafío. Disponer sus componentes en el mínimo espacio posible, conseguir que midiesen el tiempo de manera adecuada y añadir complicaciones de todos los estilos se convirtió entonces en el camino a seguir.

En un momento en que los relojes se llevaban en el bolsillo del chaleco, los relojeros consiguieron esconder sus maravillas en el interior de piezas de joyería destinadas a las mujeres. Broches, colgantes, relojes para bolso y otros tesoros exclusivos han sobrevivido al paso del tiempo y hoy en día siguen formando parte del fondo patrimonial de Audemars Piguet.

Producir varias unidades del mismo modelo y dividirlas en colecciones aún no estaba de moda, así que la mayoría de estos relojes pioneros fueron diseñados como piezas únicas.

En 1927, Audemars Piguet presentó lo que, por aquel entonces, era el calibre más pequeño del mundo, diseñado y utilizado en relojes baguette. Como la competición por realizar el calibre más pequeño seguía en su apogeo, pasó poco tiempo hasta que un competidor batió el récord en 1929. Pero Audemars Piguet entendió que la carrera por la miniaturización no tenía sentido. De hecho, cuanto más pequeño es el calibre, más incómodo resulta de leer para el portador, hasta el extremo de que la legibilidad llegó a verse seriamente comprometida. A partir de ese momento, las habilidades y el conocimiento se canalizaron en direcciones más fructíferas.

Las mujeres habían sido una prioridad desde la creación de la empresa y lo siguen siendo hoy en día. En un mundo en el que los sexos se mezclan cada vez más y en el que los hombres parecen llevarse toda la atención, Audemars Piguet se dirige directamente a las mujeres: toda regla tiene sus excepciones.

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Thu, 29 Aug 2013 09:09:00 +0000
<![CDATA[Sachin Tendulkar habla sobre lo que supuso ganar la Copa del Mundo 2011 en la India]]> http://www.audemarspiguet.com/es/lo-ultimo/2013/07/16/el-embajador-de-audemars-piguet-sachin-tendulkar-habla-sobre-lo-que-supuso-ganar-la-copa-del-mundo-2011-en-la-india Audemars Piguet se complace en presentar el cuarto vídeo de esta serie de entrevistas íntimas con los Embajadores de la marca, en los que hablan sobre momentos clave de sus trayectorias profesionales.

Sachin Tendulkar

Después del número 1 del tenis Novak Djokovic, del legendario piloto Michael Schumacher y del mejor jugador de futbol del mundo Lionel Messi, este video está protagonizado por el jugador de cricket indio Sachin Tendulkar, considerado por mucho uno de los mejores jugadores de críquet de todos los tiempos.

Admite que en 1983, cuando India ganó la Copa del Mundo, no sabía mucho sobre el cricket, si bien esta victoria encendió la mecha de su pasión por este deporte. Bajo la estrecha supervisión de su padre, Sachin no buscó atajos para el éxito, sino que trabajó duro para hacer realidad su sueño de jugar con los colores de la India.

En 2011, veinte-dos años después de su debut y seis intentos después, consiguió su segundo sueño, el de ganar la Copa del Mundo en la India y, además, en su propia tierra. No hay duda de que Sachin Tendulkar encarna a la perfección la filosofía de Audemars Piguet “para romper las reglas, primero hay que dominarlas”.

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Audemars Piguet se complace en presentar el cuarto vídeo de esta serie de entrevistas íntimas con los Embajadores de la marca, en los que hablan sobre momentos clave de sus trayectorias profesionales.

Sachin Tendulkar

Después del número 1 del tenis Novak Djokovic, del legendario piloto Michael Schumacher y del mejor jugador de futbol del mundo Lionel Messi, este video está protagonizado por el jugador de cricket indio Sachin Tendulkar, considerado por mucho uno de los mejores jugadores de críquet de todos los tiempos.

Admite que en 1983, cuando India ganó la Copa del Mundo, no sabía mucho sobre el cricket, si bien esta victoria encendió la mecha de su pasión por este deporte. Bajo la estrecha supervisión de su padre, Sachin no buscó atajos para el éxito, sino que trabajó duro para hacer realidad su sueño de jugar con los colores de la India.

En 2011, veinte-dos años después de su debut y seis intentos después, consiguió su segundo sueño, el de ganar la Copa del Mundo en la India y, además, en su propia tierra. No hay duda de que Sachin Tendulkar encarna a la perfección la filosofía de Audemars Piguet “para romper las reglas, primero hay que dominarlas”.

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Tue, 16 Jul 2013 11:56:00 +0000
<![CDATA[la-mas-pura-expresion-reflejada-en-la-alta-joyeria]]> http://www.audemarspiguet.com/es/lo-ultimo/2013/06/24/la-mas-pura-expresion-reflejada-en-la-alta-joyeria Audemars Piguet presenta un reloj de Alta Joyería extraordinario que confiere una nueva dimensión a una especialidad que desde hace 130 años ilumina su patrimonio

Audemars Piguet’s Haute Joaillerie watchmaking unveiled

Con el paso del tiempo, la creación de piezas joyeras femeninas ha desvelado talentos que la Manufactura ha sabido consolidar. Y este nuevo reloj encarna la prueba suprema. 

Fundada en 1875 en Le Brassus, en el Valle de Joux, Audemars Piguet es una marca relojera independiente, que aún hoy se mantiene en el patrimonio de las familias fundadoras y sigue estando implantada en su pueblo natal. Sus valores de tradición y autenticidad están íntimamente relacionados con el entorno de su actividad, como queda plasmado a través de la campaña de publicidad que realza maravillosamente los paisajes de la región. En 2013, el valle ensalzado por Audemars Piguet se vislumbra en una pieza de joyería de alto contenido simbólico, que evoca tanto el patrimonio natural de la marca como el lado femenino que desde siempre le ha caracterizado.

Audemars Piguet comenzó a crear calibres especiales para relojes femeninos en 1883, menos de diez años después de su fundación, y desde entonces ha sabido perpetuar el arte de la joyería. A comienzos del siglo XX, con la Belle Époque y los años veinte, la creatividad marcaba a todas las generaciones y abría las puertas hacia un periodo de una riqueza inimitable. Hoy en día, los temas vegetales del Art Nouveau se ven reflejados en una representación del Valle de Joux y las líneas depuradas de esta creación retoman la geometría características del Art Déco. Esta sofisticada creación contemporánea encarna una armoniosa combinación de estilos.

Esta nueva pieza de Alta Joyería fue creada bajo la mirada de un mujer, la Presidenta del Consejo de Administración Jasmine Audemars, y gracias a la imaginación de la diseñadora Julie Dicks, quien desde hace dos años representa la única presencia femenina en el departamento de diseño integrado de la marca. Fruto de su sensibilidad particular, este reloj de pulsera extremadamente refinado, de 28,5 milímetros de diámetro, deslumbra sobre un brazalete formado por hojas de distintos tamaños en finas ramas entrelazadas. Es una pieza que juega con la asimetría de las ramificaciones invertidas y la corona descentrada a las 2, y con la sutileza, alternando superficies pulidas y engastadas. El estilizado paisaje sobre la esfera evoca el Dent de Vaulion, un pico de las montañas del Jura que domina el lago de Joux. Para simbolizar la calma de la naturaleza dormida bajo la nieve, la diseñadora decidió combinar los blancos del nácar, el oro y los diamantes. Unos cuantos zafiros azules realzan la tonalidad fría y, con un toque femenino de poesía, un vuelo de golondrinas anuncia la inminente llegada de la primavera.

El encuentro de los oficios artísticos
Esta obra maestra contemporánea ha sido diseñada, desarrollada y fabricada en los talleres de Audemars Piguet. Representa la combinación de los oficios artísticos perpetuados por la Casa y es el fruto de la colaboración interactiva entre nuestros artesanos, diseñador, joyero, engastador y grabador, y nuestros relojeros, creadores del movimiento mecánico manufactura.

La realización del brazalete requirió un proceso particularmente largo y minucioso. Antes de la fase de fabricación, los volúmenes y las articulaciones fueron analizados detalladamente con el fin de obtener un equilibrio perfecto y una flexibilidad óptima con respecto al diseño original. Cada hoja de oro, de tamaño diferente, fue moldeada individualmente a mano. El hermoso follaje cubre las delicadas ramas, montadas según la sofisticada técnica del mallado parisino, y va formando curvas en forma de "S" que hacen que la tarea sea aún más compleja. El joyero ha utilizado un cierre invisible, disimulado en la carrura, a las 6, con el fin de preservar la estética de la pieza. El brazalete, por su parte, se desmonta completamente permitiendo un ajuste a la perfección en la muñeca de la propietaria.

Las piedras preciosas, los diamantes más puros (IF) y los zafiros de la mejor calidad, se engastan en talla brillante, baguette y marquise. Algunas gemas son talladas sobre la pieza para que se adapten al emplazamiento que les corresponde, otras en cambio tienen un carácter tan extraordinario, que su forma se impone en la estructura. Los diferentes engastes, nieve, con granos y cerrado, forman armoniosos reflejos que contrastan con inimitable sutileza en una composición iluminada hasta el fondo de la caja. En total, la pieza tiene 440 diamantes, incluyendo 16 talla marquise excepcionales, de un peso de 10,99 quilates, y 11 zafiros azules de un peso de 0,21 quilate.

Toda la maestría del grabador se aprecia en el delicado relieve que realza la lámina de oro sobre la esfera. Calada como un encaje, da vida a la decoración sobre el fondo vestido de diamantes y nácar inmaculado. Las ramas tienen una superficie extraordinaria, fruto de un minucioso trabajo; son tan finas (0,3 a 0,4 milímetros de grosor), que un simple gesto desafortunado hubiese podido estropear todo el trabajo. El follaje grabado sobre toda la carrura dibuja líneas dinámicas que prolongan las ramificaciones de las asas del brazalete. El componente del movimiento que destaca es el rochete; realzada por un grabado especial, esta pieza redonda y móvil atrae la mirada personalizando el movimiento que se aprecia a través del fondo de zafiro.

El movimiento mecánico alojado en este reloj de Alta Joyería es el 3091 de cuerda manual, que late a 21.600 alternancias/hora y posee una reserva de marcha de 48 horas. Diseñado, desarrollado y fabricado en los talleres de la Manufacture Audemars Piguet, sus decoraciones respetan la más pura tradición del arte relojero. Los tornillos azulados evocan el color de las agujas de oro que recorren la esfera y los zafiros que realzan el resplandor del brazalete. Animado por este movimiento, el nuevo guarda-tiempos adquiere un carácter exclusivo excepcional, puesto que es uno de los pocos relojes‑joya equipados con un calibre mecánico.

En esta suntuosa creación, todo es armonía. El tema elegido refleja la identidad de una empresa familiar que permanece fiel a sus raíces y que ha sabido combinar a la perfección arte joyero y arte relojero. Con esta pieza, Audemars Piguet anuncia el renacimiento de la Alta Joyería, que colmará las expectativas de las amantes de su arte secular.

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Audemars Piguet presenta un reloj de Alta Joyería extraordinario que confiere una nueva dimensión a una especialidad que desde hace 130 años ilumina su patrimonio

Audemars Piguet’s Haute Joaillerie watchmaking unveiled

Con el paso del tiempo, la creación de piezas joyeras femeninas ha desvelado talentos que la Manufactura ha sabido consolidar. Y este nuevo reloj encarna la prueba suprema. 

Fundada en 1875 en Le Brassus, en el Valle de Joux, Audemars Piguet es una marca relojera independiente, que aún hoy se mantiene en el patrimonio de las familias fundadoras y sigue estando implantada en su pueblo natal. Sus valores de tradición y autenticidad están íntimamente relacionados con el entorno de su actividad, como queda plasmado a través de la campaña de publicidad que realza maravillosamente los paisajes de la región. En 2013, el valle ensalzado por Audemars Piguet se vislumbra en una pieza de joyería de alto contenido simbólico, que evoca tanto el patrimonio natural de la marca como el lado femenino que desde siempre le ha caracterizado.

Audemars Piguet comenzó a crear calibres especiales para relojes femeninos en 1883, menos de diez años después de su fundación, y desde entonces ha sabido perpetuar el arte de la joyería. A comienzos del siglo XX, con la Belle Époque y los años veinte, la creatividad marcaba a todas las generaciones y abría las puertas hacia un periodo de una riqueza inimitable. Hoy en día, los temas vegetales del Art Nouveau se ven reflejados en una representación del Valle de Joux y las líneas depuradas de esta creación retoman la geometría características del Art Déco. Esta sofisticada creación contemporánea encarna una armoniosa combinación de estilos.

Esta nueva pieza de Alta Joyería fue creada bajo la mirada de un mujer, la Presidenta del Consejo de Administración Jasmine Audemars, y gracias a la imaginación de la diseñadora Julie Dicks, quien desde hace dos años representa la única presencia femenina en el departamento de diseño integrado de la marca. Fruto de su sensibilidad particular, este reloj de pulsera extremadamente refinado, de 28,5 milímetros de diámetro, deslumbra sobre un brazalete formado por hojas de distintos tamaños en finas ramas entrelazadas. Es una pieza que juega con la asimetría de las ramificaciones invertidas y la corona descentrada a las 2, y con la sutileza, alternando superficies pulidas y engastadas. El estilizado paisaje sobre la esfera evoca el Dent de Vaulion, un pico de las montañas del Jura que domina el lago de Joux. Para simbolizar la calma de la naturaleza dormida bajo la nieve, la diseñadora decidió combinar los blancos del nácar, el oro y los diamantes. Unos cuantos zafiros azules realzan la tonalidad fría y, con un toque femenino de poesía, un vuelo de golondrinas anuncia la inminente llegada de la primavera.

El encuentro de los oficios artísticos
Esta obra maestra contemporánea ha sido diseñada, desarrollada y fabricada en los talleres de Audemars Piguet. Representa la combinación de los oficios artísticos perpetuados por la Casa y es el fruto de la colaboración interactiva entre nuestros artesanos, diseñador, joyero, engastador y grabador, y nuestros relojeros, creadores del movimiento mecánico manufactura.

La realización del brazalete requirió un proceso particularmente largo y minucioso. Antes de la fase de fabricación, los volúmenes y las articulaciones fueron analizados detalladamente con el fin de obtener un equilibrio perfecto y una flexibilidad óptima con respecto al diseño original. Cada hoja de oro, de tamaño diferente, fue moldeada individualmente a mano. El hermoso follaje cubre las delicadas ramas, montadas según la sofisticada técnica del mallado parisino, y va formando curvas en forma de "S" que hacen que la tarea sea aún más compleja. El joyero ha utilizado un cierre invisible, disimulado en la carrura, a las 6, con el fin de preservar la estética de la pieza. El brazalete, por su parte, se desmonta completamente permitiendo un ajuste a la perfección en la muñeca de la propietaria.

Las piedras preciosas, los diamantes más puros (IF) y los zafiros de la mejor calidad, se engastan en talla brillante, baguette y marquise. Algunas gemas son talladas sobre la pieza para que se adapten al emplazamiento que les corresponde, otras en cambio tienen un carácter tan extraordinario, que su forma se impone en la estructura. Los diferentes engastes, nieve, con granos y cerrado, forman armoniosos reflejos que contrastan con inimitable sutileza en una composición iluminada hasta el fondo de la caja. En total, la pieza tiene 440 diamantes, incluyendo 16 talla marquise excepcionales, de un peso de 10,99 quilates, y 11 zafiros azules de un peso de 0,21 quilate.

Toda la maestría del grabador se aprecia en el delicado relieve que realza la lámina de oro sobre la esfera. Calada como un encaje, da vida a la decoración sobre el fondo vestido de diamantes y nácar inmaculado. Las ramas tienen una superficie extraordinaria, fruto de un minucioso trabajo; son tan finas (0,3 a 0,4 milímetros de grosor), que un simple gesto desafortunado hubiese podido estropear todo el trabajo. El follaje grabado sobre toda la carrura dibuja líneas dinámicas que prolongan las ramificaciones de las asas del brazalete. El componente del movimiento que destaca es el rochete; realzada por un grabado especial, esta pieza redonda y móvil atrae la mirada personalizando el movimiento que se aprecia a través del fondo de zafiro.

El movimiento mecánico alojado en este reloj de Alta Joyería es el 3091 de cuerda manual, que late a 21.600 alternancias/hora y posee una reserva de marcha de 48 horas. Diseñado, desarrollado y fabricado en los talleres de la Manufacture Audemars Piguet, sus decoraciones respetan la más pura tradición del arte relojero. Los tornillos azulados evocan el color de las agujas de oro que recorren la esfera y los zafiros que realzan el resplandor del brazalete. Animado por este movimiento, el nuevo guarda-tiempos adquiere un carácter exclusivo excepcional, puesto que es uno de los pocos relojes‑joya equipados con un calibre mecánico.

En esta suntuosa creación, todo es armonía. El tema elegido refleja la identidad de una empresa familiar que permanece fiel a sus raíces y que ha sabido combinar a la perfección arte joyero y arte relojero. Con esta pieza, Audemars Piguet anuncia el renacimiento de la Alta Joyería, que colmará las expectativas de las amantes de su arte secular.

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Mon, 24 Jun 2013 08:32:00 +0000
<![CDATA[en-el-torbellino-del-tiempo]]> http://www.audemarspiguet.com/es/lo-ultimo/2013/05/27/en-el-torbellino-del-tiempo Inventados hace dos siglos para mejorar la precisión, los tourbillons siguen encantando y fascinando más que nunca. En los últimos 20 años, han dejado atrás a las otras complicaciones y siguen siendo la más buscada.

EN EL TORBELLINO DEL TIEMPO

Instalado junto a sus cinco relojeros en un luminoso taller en el Museo de Audemars Piguet en Le Brassus, Bruno Grand Chavin acaba y ensambla lo que más adelante se convertirá en los tourbillons. Para ser más precisos, se podría decir que los "ilumina".

Aunque la tecnología moderna aumenta la precisión y garantiza la posibilidad de sustituir los componentes de los movimientos, aún no existe ningún sustituto para el acabado que se aplica a cada uno de ellos. En dicho acabado, realizado a mano, se alcanzan los limites de la perfección. Lo mismo vale para el ensamblaje. Este hecho es muy apreciado tanto por los coleccionistas como por los relojeros.

A un entendido le basta con unos segundos para detectar las diferencias sutiles pero básicas en la construcción, el acabado y la decoración del movimiento, es decir, las características que distinguen a los relojes de alta gama del resto. En este taller, los relojeros apasionados por su trabajo despliegan todo su saber hacer para transformar las piezas que reciben en magníficos relojes.

Una vez los relojeros han comprobado que cada componente cumple perfectamente su función (una fase que denominan "mise en fonction"), sus manos expertas se centran en la medición del tiempo. Seguidamente, pasan a la decoración, mediante la cual dejarán su huella personal en los relojes.

Nada altera la determinación de estos artesanos, ni siquiera la certeza de que la mayor parte de su trabajo no será visto por nadie. Solo cuando haya que realizar una reparación se revelará y será admirado por una audiencia extremadamente reducida: el elegido que se encargue de reparar el reloj.

Para trabajar en el taller de Bruno resultan necesarias todas las habilidades imprescindibles en un relojero más una dosis adicional de paciencia, dedicación y conocimiento. Aquí, lo bueno jamás es suficiente. En total, los seis relojeros cuentan con 109 años de experiencia en Audemars Piguet, 74 de ellos en el taller dedicado a los tourbillons.

Los hombres que trabajan detrás de los bancos perpetúan un saber hacer transmitido por sus antepasados. El biselado, el acabado de los bordes y ángulos o el pulido negro... cada tarea se realiza hasta obtener un resultado impecable. Para ensamblar la enorme cantidad de componentes de un reloj complejo, hay que tener una gran memoria y una percepción inusual del espacio, además de las habilidades y la serenidad que caracterizan a todos los relojeros.

En su vocabulario no figura la palabra "renuncia". Aunque no desprecian las ventajas de la modernidad, muchos de sus gestos y técnicas no han cambiado en el último siglo. Hoy en día, el taller de tourbillons contribuye a escribir algunas de las páginas más bellas de la historia de Audemars Piguet.

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Inventados hace dos siglos para mejorar la precisión, los tourbillons siguen encantando y fascinando más que nunca. En los últimos 20 años, han dejado atrás a las otras complicaciones y siguen siendo la más buscada.

EN EL TORBELLINO DEL TIEMPO

Instalado junto a sus cinco relojeros en un luminoso taller en el Museo de Audemars Piguet en Le Brassus, Bruno Grand Chavin acaba y ensambla lo que más adelante se convertirá en los tourbillons. Para ser más precisos, se podría decir que los "ilumina".

Aunque la tecnología moderna aumenta la precisión y garantiza la posibilidad de sustituir los componentes de los movimientos, aún no existe ningún sustituto para el acabado que se aplica a cada uno de ellos. En dicho acabado, realizado a mano, se alcanzan los limites de la perfección. Lo mismo vale para el ensamblaje. Este hecho es muy apreciado tanto por los coleccionistas como por los relojeros.

A un entendido le basta con unos segundos para detectar las diferencias sutiles pero básicas en la construcción, el acabado y la decoración del movimiento, es decir, las características que distinguen a los relojes de alta gama del resto. En este taller, los relojeros apasionados por su trabajo despliegan todo su saber hacer para transformar las piezas que reciben en magníficos relojes.

Una vez los relojeros han comprobado que cada componente cumple perfectamente su función (una fase que denominan "mise en fonction"), sus manos expertas se centran en la medición del tiempo. Seguidamente, pasan a la decoración, mediante la cual dejarán su huella personal en los relojes.

Nada altera la determinación de estos artesanos, ni siquiera la certeza de que la mayor parte de su trabajo no será visto por nadie. Solo cuando haya que realizar una reparación se revelará y será admirado por una audiencia extremadamente reducida: el elegido que se encargue de reparar el reloj.

Para trabajar en el taller de Bruno resultan necesarias todas las habilidades imprescindibles en un relojero más una dosis adicional de paciencia, dedicación y conocimiento. Aquí, lo bueno jamás es suficiente. En total, los seis relojeros cuentan con 109 años de experiencia en Audemars Piguet, 74 de ellos en el taller dedicado a los tourbillons.

Los hombres que trabajan detrás de los bancos perpetúan un saber hacer transmitido por sus antepasados. El biselado, el acabado de los bordes y ángulos o el pulido negro... cada tarea se realiza hasta obtener un resultado impecable. Para ensamblar la enorme cantidad de componentes de un reloj complejo, hay que tener una gran memoria y una percepción inusual del espacio, además de las habilidades y la serenidad que caracterizan a todos los relojeros.

En su vocabulario no figura la palabra "renuncia". Aunque no desprecian las ventajas de la modernidad, muchos de sus gestos y técnicas no han cambiado en el último siglo. Hoy en día, el taller de tourbillons contribuye a escribir algunas de las páginas más bellas de la historia de Audemars Piguet.

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Mon, 27 May 2013 08:47:00 +0000