Prólogo de Jasmine Audemars
3 de marzo de 2012

40º aniversario del Royal Oak - De vanguardia a icono - Prólogo de Jasmine Audemars

Dominar un oficio requiere años de dedicación y perseverancia. Sólo así se puede dar rienda suelta a la imaginación y mantener un espíritu independiente para crear una obra maestra como el Royal Oak.

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Una gran innovación. Un punto de inflexión decisivo. Una leyenda eterna. Con la perspectiva que dan 40 años, los entusiastas de los relojes no pueden hacer otra cosa que aclamar de forma unánime al Royal Oak de Audemars Piguet, un reloj increíblemente original imaginado en 1972 por el recién fallecido diseñador Gérald Genta, un modelo que marcó un hito en la historia de la relojería. Al pasar el tiempo, uno se ve tentado a olvidar que, el que hoy es un icono, en su día fue criticado con dureza e incluso con desprecio. Nacido en un ambiente de experimentación artística y efervescencia intelectual, el Royal Oak permitió revolucionar las convenciones más conformistas de la relojería mecánica.

Rindiendo homenaje a las tradiciones seculares y desbancando los convencionalismos, el Royal Oak fue progresiva y definitivamente adoptado por los coleccionistas, los entendidos y los aficionados de relojes de todo el mundo, que ven en él un acto radical y una verdadera obra de arte. Se trata de una auténtica leyenda que se ha ido reinventando constantemente durante las últimas cuatro décadas sin dejar de ser fiel a la idea original de sus creadores.

¿Qué mejor manera de celebrar el 40º aniversario de un icono del diseño que organizar una exposición que refleje la perspectiva innovadora de tres artistas contemporáneos?

El trabajo fotográfico de Dan Holdsworth se interesa por la dimensión temporal del valle de Joux, el lugar donde empezó todo, en sus horas más silenciosas, para capturar los bosques ancestrales y la topografía glacial bajo la presencia celestial de la bruma o de la luna y transmitir el enorme significado temporal del paisaje.

"Matter", la escultura digital inspirada en el tiempo del artista Quayola, juega con la escultura de "El pensador" de Rodin como metáfora de los valores e ideas en los que se basa el Royal Oak. Podría decirse que, igual que Audemars Piguet, Rodin aprendió primero a dominar las reglas canónicas para terminar rompiéndolas al crear su famosa escultura, considerada hoy el nexo de unión con la modernidad.

La instalación escultórica y sonora de Sébastien Léon Agneessens cuenta con enormes fragmentos metálicos de roca inspirados por la materialidad y las formas angulares del Royal Oak y propone una nueva manera de experimentar el tiempo infiltrando los ruidos intrínsecos de los relojes y reordenando grabaciones de sonidos ambientales de Le Brassus.

Juntas, estas obras constituyen el escenario perfecto en el que representar la épica saga del Royal Oak, un reloj iconoclasta convertido en icono que encarna a la perfección el inmortal espíritu de independencia de Audemars Piguet.

Jasmine Audemars

Presidenta del Consejo de Administración


Más información sobre el 40º aniversario en la sección correspondiente.