Elogio del carbono forjado
Pionera en la utilización de nuevos materiales, Audemars Piguet es la primera Manufactura relojera que apuesta por el carbono forjado. Enfoque en los materiales de mayor tecnología.
Tras haber elaborado algunas piezas en carbono en los años ochenta, Audemars Piguet supo intuir el potencial del carbono forjado. Este último es la marca registrada de una sociedad de la región de Lyon en Francia, especializada en aeronáutica. La idea de elaborar con este material una carrura de reloj, e incluso otros elementos, surgió de un encuentro entre la Manufactura de le Brassus y Vincent Duqueine, director de la empresa francesa.
Para dominar este material, la marca desarrolló todo un savoir-faire, desde el modo de fabricación hasta las herramientas, inspirándose en el método de fragua utilizado en aeronáutica. “El proceso de elaboración en aeronáutica no se adaptaba a la relojería ya que estaba destinado a piezas de muy gran tamaño. Mantuvimos la filosofía pero modificamos la técnica de calentamiento y enfriamiento de los moldes”, explica Yves Leuba, encargado del departamento Audemars Piguet Carbone. El primer modelo con carbono forjado, el Royal Oak Offshore Alinghi Team, salió al mercado en el año 2007.
Este material tiene cualidades evidentes ya que además de ser sumamente resistente, mantiene una gran ligereza. A nivel estético, tiene apariencia de mármol, es satinado y suave al tacto. “La pieza Royal Oak Offshore Alinghi de oro pesa cerca de 461 gramos, mientras que la de carbono forjado no pasa de 92 gramos”, aclara Yves Leuba. El especialista también comenta que cada reloj es único porque los filamentos de carbono se reparten en el molde de manera fortuita. “Cuando el material se comprime por efecto del calor, evoluciona de manera impredecible”.
Ante el éxito alcanzado, otros modelos fueron elaborados en carbono forjado, tales como el Millenary Carbon One o el Cronógrafo Royal Oak Offshore Grand Prix, presentado en el Salón Internacional de la Alta Relojería, edición 2010.