Cómo dibujar un reloj
28 de febrero de 2011 Historias

Cómo diseñar un reloj
Royal Oak ― Diseño y desarrollo
Royal Oak ― Diseño y desarrollo

El diseñador tiene un papel fundamental en la industria relojera. A continuación descubrimos mejor esta profesión, a mitad de camino entre el arte y la ciencia.

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Para crear un reloj de alta gama debe haber una cooperación estrecha entre todos los profesionales de las distintas ramas. En este proceso, el diseñador es esencial: sigue las nuevas tendencias, esboza ideas, construye los modelos y elabora los proyectos necesarios para la realización de un prototipo. A diferencia del artista, que es libre de expresar su visión personal en su obra, el diseñador debe ceñirse a un conjunto de especificaciones y combinar la estética con los objetivos comerciales y las limitaciones técnicas.

"El secreto está en el trabajo en equipo", explica Octavio García, director artístico de Audemars Piguet. "Trabajamos no solo con los expertos en marketing, sino también con el personal investigador. Seguimos el mercado, pero también tenemos que proponer enfoques creativos y novedosos". Un equilibrio como mínimo complicado de mantener. El diseñador, que debe trabajar en una superficie reducida y permanecer fiel al ADN de la marca, se reinventa constantemente en el marco de una tradición que en ocasiones se remonta a siglos. Se inspira en el mundo de la relojería, pero también en otras fuentes. "Recientemente nos hemos centrado en las carreras de coches y los cronógrafos de los años 1930 y 1940", explica García. "Pero el arte, la moda y el cine también nos pueden proporcionar nuevas ideas".

No basta con seguir el ritmo de los tiempos; el diseñador tiene que anticipar las tendencias del futuro. Los modelos se conciben dos años antes de su lanzamiento al mercado e incluso con mayor antelación, si el proyecto es experimental. "Además de la creatividad y la capacidad de innovación, es imprescindible tener empatía. En este trabajo no hay lugar para el ego. El diseñador debe adoptar los valores de la marca y, al mismo tiempo, conocer las demandas del mercado. Existe una profunda simbiosis entre estas dos exigencias, pero precisamente eso es lo que hace que este trabajo sea tan apasionante", concluye García.