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Relojes de bolsillo del siglo XXI
17 de enero de 2011 Modelos

Los relojes de bolsillo del siglo XXI

En un pequeño taller situado en la buhardilla del Museo Audemars Piguet, Jean-Charles Bratschi fabrica relojes de bolsillo a la antigua. Por lo general necesita casi un año para fabricar estos modelos de excepción, tan codiciados por los coleccionistas.

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Sacar su reloj del bolsillo para darle la hora a una persona que se cruza en su camino, es un gesto que podría parecer totalmente anticuado para algunos, pero que aún es practicado por los apasionados de estas piezas de relojería. Solo en su taller situado en una sala dotada de grandes ventanales en la última planta del museo Audemars Piguet, Jean-Charles Bratschi realiza íntegramente relojes de bolsillo, aplicando métodos artesanales tradicionales. “Entre los modelos típicos hago, por ejemplo, una repetición de minutos con un calendario perpetuo, un cronógrafo y una ratrapante. Pueden lucir cajas de oro amarillo, rosa, blanco, o también de titanio o de platino en función de la demanda del cliente”.

Producir un reloj de bolsillo comprende un proceso extremadamente largo ya que hay que contar aproximadamente nueve meses para terminar un guardatiempos. “Con frecuencia tengo que retocar varias veces los 638 componentes que lleva un reloj con sonería para estar seguro de que el funcionamiento es perfecto. Incluso algunas veces  tengo que volver a limar los componentes”. Estas piezas son muy apreciadas por los coleccionistas. Algunos vienen aquí a Le Brassus para conocer al maestro relojero. Jean-Charles Bratschi recuerda a un Norteamericano sexagenario que llevaba un chaleco con su gran complicación Audemars Piguet, como si viniera de otra época. “Me contó que formaba parte de un club de propietarios de grandes complicaciones. Se reunían con frecuencia para mostrar con orgullo sus tesoros como si fueran trenes de colección o estampillas de mucho valor”, sonríe el especialista que trabaja desde hace 31 años para Audemars Piguet. A pesar de que no cree que los relojes de bolsillo volverán a ponerse de moda, desea firmemente ser el garante de un savoir-faire ancestral y de un patrimonio en vías de desaparición.